la voz del oeste que se resiste a ser arena
En una jornada histórica en Algarrobo del Águila, la cultura y la memoria colectiva unieron sus fuerzas en pleno lecho seco del río Atuel. La emoción alcanzó su punto máximo con el sentido poema recitado por Ariel Vázquez y la conmovedora zamba interpretada por la cantante Laura Weis.
"No hay vida cuando un río se hace arena"
Uno de los momentos más profundos de la cobertura se vivió cuando el poeta local Ariel Vázquez tomó la palabra. Con la mirada fija en el cauce seco y una voz impregnada de pertenencia y dolor, el autor desgranó sus versos dedicados al despojo hídrico que sufre la región:
“Me sangren soledades y me hago verso,
ya cansado de esperar con mi paciencia.
A la nada muchas veces le converso
la injusticia que ha azotado mi querencia...
Me resisto a la desidia y me hago verso,
no comulgo lo legal de esta condena.
Por tener agua es la razón del universo,
y no hay vida cuando un río se hace arena”.
Sus palabras resonaron con fuerza entre los presentes, sintetizando el sentir de una comunidad que se niega a que la desidia apague el futuro del territorio. Vázquez cerró su recitado recordando que, a pesar del olvido, "en un río no se ahoga la esperanza de los pueblos", desatando un efusivo e imponente "¡Viva La Pampa!".
Zambas entre bardas y cardos: el canto de Laura Weis
La música no tardó en hacer vibrar el paisaje arido. La cantante Laura Weis regaló una hermosa zamba que retrató con delicadeza la fisonomía y el sentimiento del oeste pampeano.
Entre menciones a la huellita, las bardas azules, el perfume de tamarisco y el recuerdo de un "río arisco que no quiere bajar", su voz envolvió a los presentes en una atmósfera de nostalgia y pertenencia:
“Vuelve Algarrobo a cantar a mitad del Atuel,
entre cardos y remolinos para que el bardino la cante otra vez.
A vos, oeste querido, entre barda y río quisiera volver”.
El público, visiblemente conmovido por la interpretación, coronó la actuación de la artista con un cerrado aplauso y el unánime pedido de "¡Una más, Laura!".
El reclamo que tiene banderas
La jornada también dejó postales de fraternidad y unidad que trascienden los límites provinciales, destacando incluso la presencia de atletas y vecinos llegados desde San Rafael, Mendoza, sumándose a la voz de reclamo por la restitución del agua.
Una vez más, Algarrobo del Águila demostró que cuando el río se acalla por la falta de agua, es la cultura, la poesía y el canto de su gente lo que vuelve a hacerlo rugir.
